Cómo funciona la FAZ

Constitución de la FAZ. La FAZ es una estructura en la que circulan bonos a tasa negativa (TITAN) que se usan de forma legal “como si fueran” dinero, con el que se puede crear riqueza a través de préstamos a compañías e individuos y redistribuirla mediante un ingreso básico a todos sus participantes.

La FAZ consta de dos sujetos: La Compañía FAZ, que emite el no-dinero en forma de bonos a tasa negativa, y la Asociación FAZ que los acepta y redistribuye como Créditos de Inversión y Créditos de Existencia, respectivamente.

La Compañía FAZ. La Sociedad Pública Limitada/Sociedad Anónima (PLC, por sus siglas en inglés) es la entidad que emite el no-dinero. Puede ser de dos tipos: Promovida por entidades públicas (municipales, provinciales, regionales, etc.), a través de compañías controladas públicamente con las que pueden financiar nuevos servicios públicos y proporcionar un ingreso básico a sus ciudadanos, sin incrementar su deuda. Promovida por compañías privadas, mediante el establecimiento de un consorcio empresarial, con el que pueden aumentar sus negocios, financiar nuevas actividades y entregar un dividendo social a todos los miembros del consorcio, sin incrementar sus deudas.

La Asociación FAZ. La Asociación es la entidad que acepta y redistribuye el no-dinero. Está integrada por miembros individuales, empresas y asociaciones. Recibe fondos de inversión que distribuye a personas físicas y jurídicas, y recibe el ingreso básico que distribuye a todos los miembros de la asociación. Dentro de ésta, hay un Comité Científico que se encarga de la investigación y el desarrollo.

De esta forma, la FAZ tiene dos vertientes: la FAZ pública y laFAZ Privada.

La FAZ pública, que consiste en una compañía de propiedad pública (entidad emisora) y la Asociación FAZ (entidad de recepción y distribución). La relación entre ambas estará regulada por un contrato. La FAZ pública la lleva a cabo la entidad pública, por medio de una compañía pública que ya existe y que llegará a un acuerdo con la Asociación.

La FAZ Privada, que consiste en una compañía de propiedad privada (entidad emisora), formada por las empresas que son miembros y la Asociación FAZ. La relación entre ambas partes estará regulada por un contrato. La FAZ Privada la forman empresas privadas, a través de una compañía consorcio -que establecerán las empresas miembro mediante la transferencia de créditos impagables (pero no formalmente condonados) para conformar el capital en acciones- que firmará un acuerdo con la Asociación FAZ.

Funcionamiento de la FAZ. Emisión de bonos a tasa negativa. Las corporaciones tienen garantizado el derecho a emitir bonos de hasta un máximo de dos veces su capital en acciones, la reserva legal y las reservas resultantes del último presupuesto aprobado (en la ley latina). La Compañía, entonces, emite bonos a tasas negativas: una primera emisión para el Crédito de Inversión será suscrita por la Asociación, que dispensará acciones/que lo repartirá entre las empresas e individuos asociados para financiar los proyectos económicos que propongan; una segunda emisión para el Crédito de Existencia será suscrita por la Asociación, que dispensará acciones/que lo repartirá entre los individuos asociados como un ingreso básico universal e incondicional.

Las bonos se emitirán para financiar trabajos, producción de bienes y servicios; y la tasa será determinada por los gestores de la compañía, a propuesta del Comité Científico de la Asociación, teniendo en cuenta el nivel medio de obsolescencia de los bienes y servicios producidos, de manera que la vida del dinero creado será igual a la vida de los activos creados mediante las inversiones. Las bonos se emitirán, subsecuentemente, teniendo en cuenta la consistencia de la producción favorecida por emisiones pasadas; de otro modo, no tendrán justificación.

Los mecanismos automáticos para la emisión de dinero y la transparencia en la gestión de las cuentas serán principios fundamentales de la FAZ, de forma que nadie pueda tener poder de decisión en la creación de dinero para la inversión. La meta es evitar la posibilidad de que surja un poder asociado a la gestión de la moneda. Después de la emisión para inversiones, habrá una emisión para apoyar la demanda mediante la provisión de un ingreso básico a todos los miembros de la FAZ. La circulación del no-dinero facilita la creación y el desarrollo de un círculo económico en el que los asociados pueden encontrar un mercado para sus bienes, así como contribuir a la recuperación del bienestar general, a través de la provisión de un ingreso básico que estimule la demanda.

Al final del préstamo, si se escoge una emisión en forma de bonos convertibles, el emisor distribuye entre los poseedores de los mismos una acción de la compañía de un valor igual a la tasa de incremento de la riqueza generada por dicha inversión, distribución que resulta en un incremento de la capacidad crediticia individual.

Los bonos a tasa negativa pueden emitirse de dos formas: Emisión materializada y Emisión desmaterializada.

Emisión materializada. La emisión de bonos tiene lugar de este modo: sobre papel, al portador, con cupón fijo, a la par, a una tasa negativa del 5% anual, durante veinte años. Las bonos se imprimen en formato de papel, con gráficos libres, representando 1, 5, 10, 50 unidades (p.e. euros); e incluyen la información requerida por ley.

Emisión desmaterializada. La emisión de bonos tiene lugar de la siguiente manera: en formato electrónico, al portador, con cupón fijo, a la par, a una tasa negativa del 5% anual, durante veinte años. Los bonos electrónicos se introducen en un sistema de custodia electrónica de títulos, en un banco.

Cláusulas de adhesión. La relación entre los miembros de la FAZ se rige por el Estatuto de la Asociación, por el Estatuto de la Compañía y por el contrato entre la Compañía y la Asociación. Dado que los contratos están regulados por la ley, pueden preverse sanciones financieras, en caso de incumplimiento contractual (p.e.: un miembro que abandona la FAZ sin autorización). Las cláusulas son: (1) Aceptar, para el intercambio de sus bienes, servicios y/o actividades, aplicar una reducción de su precio en moneda nacional (p.e.: euro) de, al menos, el 50%, y aceptar, para el resto, los bonos a tasa negativa. Obviamente, una empresa puede decidir destinar una parte de sus actividades de producción al círculo y gestionar el resto en moneda nacional, como se hace normalmente. Lo importante es que el precio se reduzca al menos en un 50%, así como la remuneración de las actividades de los miembros se reducirá en un 50% y el resto se pagará con el nuevo dinero. Esto significa que la Asociación también se convertirá en la ocasión para encuentros entre la oferta y la demanda de trabajo, en unas condiciones que se supone que serán mejores que las actuales. (2) No involucrarse en subidas de precios dentro de la FAZ, y poner el precio de sus productos en bonos a tasa negativa. (3) Usar para las transacciones con bonos a tasas negativas el sistema electrónico de intercambio operado por la Asociación. (4) Aceptar que los bonos se cargan con una tasa negativa cuya medida la determina periódicamente la Asamblea de la Asociación, dentro del rango que indique el Comité Científico. (5) Aceptar que la compañía emitirá y distribuirá bonos a tasas negativas como Crédito de Existencia a todos sus miembros, según los criterios establecidos por el Comité Científico, que son, generalmente, proporcionales a la riqueza total de la sociedad (el llamado Capital Social). (6) Respetar las normas generales de funcionamiento de la Asociación y las decisiones de la Asamblea.

Aspectos fiscales. Para los aspectos fiscales de la operación, las emisiones pueden considerarse como descuentos de la lista de precios de los bienes; y existe un precedente en esta dirección en Italia, con decisiones de la Agencia Tributaria italiana sobre la gestión correcta de recibos y facturas. Incluso la aceptación de un bono a tasa negativa que, al final, será cercana a cero, puede considerarse como un descuento sobre el precio total, sólo por el hecho de que se recibe algo a cambio que, desde el punto de vista del capital, es cero o cerca de cero. A este respecto, uno puede imaginar que la Asociación es una estructura en la que se practica la solidaridad entre los miembros que aplican descuentos sustanciales entre ellos.

Costes de Implementación. Los costes de creación de una FAZ dependen de la amplitud del círculo y de la complejidad del intercambio que se quiera implementar. No obstante, en general, los costes que hay que considerar son: (1) Administrativos: Constitución de la Compañía y de la Asociación, Costes de impresión de la emisión de bonos en papel, o los que acarrea el sistema de custodia de valores, en el caso de la emisión electrónica. (2) Tecnológicos: Personalización y mantenimiento del programa de gestión contable, Mantenimiento de la web y el servidor. (3) Márketing: Preparación e impresión de materiales de difusión publicitaria y actividades de promoción. (4) Control de gestión: Para llevar a cabo el control de gestión debe haber un centro de investigación que monitorice las actividades económicas dentro del círculo y que elabore los análisis y medidas necesarias para proponer a la Asamblea las decisiones de su competencia.

Advertencia: Las entidades legales italianas son distintas de las entidades legales espanolas, de forma que éstas tienen que ser analizadas más a fondo para entender si sus rasgos son efectivos y similares a los de la ley italiana.

La E-Zona FAZ

 

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